Alimento

desciende
impermanente
y
se condena
a lo denso
en
la punta
de mi lengua

un llanto crespo

anuda
las manos
anida
en el plexo

son ramas oscuras
que subyugan el cuero

y es fruta
tu lengua

rojo tropel

en tierra
mojada.

por Montevideo

no había más de seis o siete tamborileros caminando al sol detrás de otro escaso grupo de mujeres que bailaban y volvían in...